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Revista DOCUMENTOS              

Junio 2008

ISSN 2013-1216

 

¿ CERRAMOS EL QUIOSCO ?

 

Mittzy Arciniega

Universitat Pompeu Fabra

 

“Luchen por la prensa escrita.
Exíjanle cambios para que mantenga
más calidad, para que sea más valiente
en defensa de la verdad y para que, resulte
más amena. Pero créanme, con todos sus
defectos, la necesitamos como foco
cualitativo de información, como divulgadora
de criterios y como contrapeso de poderes.”
                             
                                 
Antonio Franco,
ex director El Periódico de Cataluña

Reinventarse para sobrevivir

Las ventas de los periódicos de papel están descendiendo a tal punto que, los diarios se ven obligados a crear campañas promocionales cada vez más costosas, para que los lectores sigan acudiendo al quiosco.

Empieza a dar la impresión  de que, si los periódicos de papel logran mantener sus tiradas es gracias a todos artículos de promoción que incluyen en su oferta: libros y DVDs, juegos de mesa, fascículos coleccionable, revistas de cotilleo; cualquier cosa que atraiga al lector, o más que lector simplemente comprador.

No hay duda de que, siendo muy optimistas, estamos ante una nueva era del periodismo que implica reformas por parte de los medios tradicionales, nuevos enfoques y nuevas tecnologías que se adapten a las necesidades del lector de hoy: a su lenguaje, sus tiempos y su estilo de vida.

En este sentido, uno de los datos más alarmantes para la prensa escrita es la edad media del lector, que año a año se acrecienta; este hecho lleva a algunos pesimistas a augurar que se acerca el momento de cerrar el quiosco, y es que los periódicos convencionales lo tienen cada vez más difícil para competir con medios de comunicación como Internet.

Como podemos reflexionar tras las palabras de Antonio Franco, la prensa convencional, y con mayor fuerza la prensa escrita, está amenazada. Aunque son muchos los factores que influyen en los cambios que se vienen dando, es indudable que Internet constituye la más importante revolución que han experimentado los medios de comunicación.

En este sentido, en las próximas líneas intento plantear como algunas de las características que han definido tradicionalmente a los medios convencionales, están siendo desplazadas por aquellas que definen una nueva manera de hacer periodismo, el ciberperiodismo.

Así según Otto Groth, los cuatro elementos definitorios del periodismo impreso son la periodicidad, la universalidad, la actualidad y la accesibilidad; sin embargo se da una transposición de estas características al mundo de Internet: periodicidad  v. continuidad; universalidad v. integralidad; actualidad v. transtemporalidad; accesibilidad v. interactividad.

La continuidad  es un valor consustancial al periodismo de radio y televisión, pero de imposible aplicación al periodismo impreso. El lector de diarios en Red ya no necesita esperar una jornada para conocer los acontecimientos más importantes.

Por otra parte la integralidad se traduce en las ilimitaciones físicas o geográficas, los diarios adquieren un carácter transnacional. En Internet la información se desplaza de un punto al otro a la velocidad de la luz;  frente a la distribución limitada de los medios convencionales, ahora la información puede llegar a cualquier rincón del planeta donde haya conexión al ciberespacio.

La actualidad, como ocurre con la radio y la televisión, se ve superada en Internet por la instantaneidad o transtemporalidad. La escritura puede competir en términos temporales con la imagen y el sonido, con la ventaja de converger con en el medio digital. Además, en Internet la noción de actualidad adquiere una dimensión nueva por el hecho de ser acumulativa, y no sustitutiva, sucesiva y secuencial como se materializa en los medios convencionales.

Por otra parte gracias a la interactividad, los lectores ya no son receptores pasivos, sino que las tecnologías abren un amplio abanico para la participación y la interactividad. Ante este panorama ¿Puede el periodismo impreso competir frente a estas características definitorias del ciberperiodismo que se traducen en: multimedialidad, hipertextualidad, instantaneidad, interactividad y universalidad? 

La prensa escrita se plantea dos retos al respecto: Primero, crear sus versiones online, como ya lo vienen haciendo hace varios años, pero no como una extensión de sus ediciones impresas, sino como un nuevo medio de comunicación con un tratamiento particular tanto en su forma como en su contenido.

Y segundo, con el objetivo de no reemplazar un medio por el otro, sino mas bien expandir sus posibilidades; se busca la supervivencia del periódico de papel; para lo que tendrán que asumir que su cometido no es el puro suministro de información, sino el análisis original y profundo que invite a la reflexión y el debate.

Naturalmente, el público interesado por ese análisis en profundidad será más reducido y exigente que el todavía acude hoy al quiosco; pero la batalla que la prensa escrita deberá librar en las próximas décadas no se medirá tanto por el volumen de audiencias, sino sobretodo por su capacidad para influir en las minorías más inquisitorias. 

El binomio prensa e innovación tecnológica

Los medios informativos, y de forma muy especial los impresos, han percibido desde sus orígenes la innovación tecnológica como una necesidad para su supervivencia. En el mundo periodístico la innovación tecnológica no sólo provoca cambios sustanciales en los procesos productivos, sino que también propicia la renovación de los modos de comunicar y de los lenguajes informativos.

Así, nos encontramos ante un soporte virtual capaz de integrar todas las formas narrativas existentes en el mundo analógico y de generar nuevos mensajes informativos. No sólo desaparece el soporte tradicional (el papel), sino que las nuevas versiones integran la voz, la escritura y el vídeo para narrar un mismo hecho noticioso. 

Estamos frente a un medio híbrido, fruto del mestizaje de la prensa convencional con Internet, que es tan rápido como la radio y la televisión; y que, al contrario que los medios audiovisuales clásicos, sí puede leerse y consultarse de forma interactiva.

Por todo ello, no estamos hablando de una simple transposición de un medio al otro, sino de una transformación en la manera de hacer periodismo. Así Internet está transformando la manera de hacer periodismo de tres maneras: 

Conlleva a una reorganización en el trabajo de los periodistas, de las cuatro fases que engloba la producción periodística (selección de las noticias, elaboración, presentación y distribución), los periodistas han sido tradicionalmente responsables de las dos primeras;  hoy el periodista “digital”, controla todas las fases del proceso.

Se da una transformación en la estructura de los contenidos y formas de presentación, trasladar el periodismo de siempre a la red no es lo apropiado, el verdadero periodismo cibernético adapta los géneros informativos conocidos e inventa otros nuevos. De la mano de Internet ha nacido una nueva forma de periodismo, que además de buscar, analizar y describir la información, también la enlaza (hipertexto), lo que le permite otorgar profundidad a las informaciones.

La hipermedialidad de Internet se presenta frente los medios convencionales que son por definición monomedias.  En Internet la escritura se mezcla con sonido e imagen en movimiento, y se potencia con el hipertexto. El periódico en Internet tiene la rapidez de los medios audiovisuales y, además puede ser leído.

Se redefinen las audiencias y se suprimen fronteras, la relación más importante de cualquier medio informativo es la que mantiene con su público y dado lo comentado líneas anteriores, los editores han visto en Internet la vía para conquistar nuevos lectores y luchar contra el envejecimiento.

Por otra parte la proximidad espacial como postulado del periodismo tradicional, si bien no ha desaparecido, ha dejado de ser protagonista, puesto que la información deja de ser local, nacional e internacional, para ser global.

Periodismo de verdad

Luego de haber planteado el  inminente reinado del periodismo digital, quisiera hacer una breve reflexión en torno a los retos a los que se enfrenta este nuevo medio (y nuevo periodista), respecto a la democratización de la información, entendiéndola como aliada o como obstáculo, según  sea abordada.

En este sentido, la liberalización de la información, que por un lado facilita un acceso ilimitado; por otra parte permite participar al público, convirtiéndolo en creador y distribuidor de mensajes. Esta característica, si bien fomenta la participación ciudadana, liberaliza la información a tal punto de no existe control sobre ella, con lo que la información pierde en credibilidad y autenticidad. 

Por ello el periodista tiene ahora una nueva labor, ya no sólo debe ser un buen recolector y redactor de noticias sino que debe chequear información proporcionada por desconocidos, moderar debates, editar foros, escuchar y mantener una relación estrecha con los lectores, tejer posibles cibercomunidades y pensar y actuar en red.

Por otro lado, dada la multimedialidad del ciberperiodismo, los periodistas deben también ser “multimedia”, es decir ser capaces de producir información escrita, radial o audiovisual al mismo tiempo, como es de suponer, esta falta de especialización muchas veces sacrifica la calidad de la información. 

Es decir aunque, como hemos mencionado, el periodista digital participa en todas las fases de producción, su trabajo debe seguir enfatizando la selección y elaboración de contenidos, reto al que se deben enfrentar considerando que hoy en día, debido al gran volumen de información que se debe procesar, se tiene menos tiempo para realizar investigaciones, lo que produce informaciones más superficiales.

Por último cierro la reflexión con una aseveración de García Avilés con respecto al futuro de los medios y las tecnologías:

“... El futuro no reside ni en los medios ni en las tecnologías de distribución, sino en la capacidad para buscar, analizar, crear y elaborar contenidos que agreguen valor añadido a la información bruta. Las empresas informativas están pasando a convertirse cada vez más en auténticas refinerías de información y cuando esto ocurre, los medios de comunicación ya no se diferencian por las tecnologías que utilizan, sino por su “octanaje informativo”, por su capacidad de destilar la información disponible...”

García Avilés (2000:3)


Podemos concluir diciendo que el periodista digital tiene el gran reto de “hacer que ciberperiodismo no pierda la esencia del periodismo como tal”;  ya que hace falta mucho más que competir a nivel tecnológico con los medios tradicionales para hacer periodismo de verdad.
 

Bibliografía

CANTALAPIEDRA, MARÍA JOSÉ (2004);  ¿Una mera transposición? Los géneros periodísticos en la Red, en Telos, nº 59
 
MARCOS RECIO, JUAN CARLOS (1999); La documentación electrónica en los medios de comunicación, Madrid: Editorial Fragua
 
PARRA VALCARCE, DAVID y ALVAREZ MARCOS, JOSÉ (2004); Ciberperiodismo, Madrid: Editorial Síntesis
 
PAVLIK, JOHN V. (2005); El periodismo y los nuevos medios de comunicación, Barcelona: Paidós Comunicación 160
 
VARELA, JUAN (2006);  El fin de la era de la prensa (artículo abierto)